Oración Seráfica

06.01.2013 18:44

 

 

Oración Seráfica

 

Ahora comprometo la conciencia
con los seres de fuego,
con las huestes seráficas;
ahora veo que el deseo de Dios
es el más intenso,
que rebosa blanco resplandor;
hornaza candente al blanco
cuya frescura es mi deleite.


Veo las sombras y los velos
de pensamientos y necedades humanas
derretirse, evaporarse, desvanecerse en el aire;
y todo lo que YO SOY está en todas partes
y en todas partes YO SOY.


Consume la escoria en mí, ¡oh, Dios!
la sustancia del suelo impura del suelo,
la moribundez de la llama mortal;
consúmelo todo, ¡oh, Poderosa Llama!
y llévame de la mano ahora mismo
y condúceme a la luz que resplandece.
Mi alma, cual rosa más hermosa y dulce,
exhala el perfume de la esencia creativa.


¡Ea! YO SOY mi propia Presencia Divina.
Tomadas de la Llama de la Versas,
mis energías vitales de juventud,
mi fuerza infinita es la puerta sagrada
de que como Tú eres yo también seré,
despojado de impurezas,
hasta que Tu rostro vea.

YO SOY los puros de corazón,
porque los de puro corazón a Dios verán.
y ahora que me uno
a las bandas de serafines,
confusión, comercialización,
irrealización, intensa gazmoñería
y de miedo de la luz que aparta
¡yo he venido!.

He superado miedo y duda.
y ahora me cubre
una vestidura tejida de Sol;
mi carne se cubre de
un manto electrónico envolvente;
electrifica mi forma toda;
renueva mi mente,
mi identidad con su yo original;
el resplandor de aquella Estrella
que está dentro de mí y en mi frente
la esperanza de los siglos es.


Bajo tu domino vengo
y todas las cosas bajo tu dominio quedan.
YO SOY el Señor tu Dios,
el Señor tu Dios YO SOY;
porque entre las orillas de nuestro ser
unidad hay,
la unidad de la esperanza que evoca
la liberación de todo lo que no es real.
Por TU gracia ¡oh Dios! Puedo sentir,
puedo sanar,
puedo sellar mi ser
y todo lo que soy
dentro de un ropaje de electrónica luz
cuya impenetrabilidad y reluciente resplandor,
emitiendo sus rayos del amanecer de la eternidad,
se rehúsa a aceptar
cualquier pensamiento mortal
que limite mi alma,
porque por Tu gracia hecho íntegro soy.
De Tu luz vengo,
y contigo estoy unido para ver
resplandecer el siglo,
el paso de los años, de Luz,
de pralaya, de mantras, `plegarias
y el fin de los berrinches humanos;
la manifestación celestial
de Dios terrenal
elevada al mundo del Cielo,
donde las corrientes de la ascensión,
electrónica esencia,
persiguen en mi seno todo rincón oscuro
y la intensificación de la pasión mortal
hasta que se disuelven
en calderos de fuego violeta y
se purifican, sustancia de brillante luz.


¡Oh, Dios, aquí estoy, aquí YO SOY!
Uno contigo, Uno para que me ordenes.
Abre la puerta que lleva a mi conciencia
y déjame exigir, como nunca,
para restituir mi derecho de nacimiento.
Tu hijo pródigo a Ti ha vuelto3 [Lucas 15:11-32]
y anhela de nuevo caminar contigo
cada paso de regreso al Hogar.