La Gráfica de tu Yo Divino
27.06.2012 09:45
La Gráfica de tu Yo Divino

Hay tres figuras representadas en la Gráfica, a las que nos referiremos como figura superior, figura media y figura inferior.
La figura superior o la Presencia YO SOY, el YO SOY EL QUE YO SOY, la individualización de la presencia de Dios para cada hijo del Altísimo.
La Mónada Divina consta de la Presencia YO SOY, rodeada por las esferas (anillos de color) de luz que componen el Cuerpo Causal. Éste es el Cuerpo de la Primera Causa que contiene los “Tesoros acumulados en el Cielo” del hombre – palabras y obras, pensamientos y sentimientos de virtud, logro y luz – energías puras de amor que se han elevado del plano de la acción en el tiempo y el espacio como resultado del ejercicio del libre albedrío que ha llevado a cabo el hombre y también como resultado de su calificación armónica de la corriente de vida que fluye desde el corazón de la Presencia y desciende al nivel del Ser Crístico, que a su vez infunde con vigor y aviva al alma encarnada.
La figura media en la Gráfica es el Mediador entre Dios y el hombre, llamado Santo Ser Crístico, el Ser Real o la Conciencia Crística. También se ha hecho referencia a ella como el Cuerpo Mental Superior o la propia Conciencia Superior.
Este Maestro Interior está por encima del ser inferior, que consiste del Alma que evoluciona a través de los cuatro planos de la Materia y que utiliza los vehículos de los cuatro cuerpos inferiores (el cuerpo etérico o de la memoria; el cuerpo mental; el cuerpo emocional o del deseo; y el cuerpo físico) para equilibrar su karma y cumplir con el plan divino.
Las tres figuras de la Gráfica corresponden a la Trinidad de Padre (la figura superior), Hijo (la figura media) y Espíritu Santo (la figura inferior). Ésta última está destinada a ser el Templo del Espíritu Santo, cuyo fuego sagrado está indicado en la Llama Violeta que la envuelve. La Figura inferior te corresponde a ti como discípulo en el Sendero. Tu alma es el aspecto no permanente del Ser que se hace permanente a través del ritual de la Ascensión. La Ascensión es el proceso mediante el cual el alma, habiendo equilibrado su karma y cumplido su plan divino, se funde primero con la Conciencia Crística y luego con la Presencia viva del YO SOY EL QUE YO SOY. Una vez que ha tenido lugar la Ascensión, el alma, el aspecto no permanente del Ser, se vuelve el Incorruptible, un átomo permanente en el Cuerpo de Dios. La Gráfica de tu Yo Divino es, por tanto, un diagrama de ti mismo.
La Figura inferior representa al Hijo del hombre o Hijo de la Luz que evoluciona bajo su propio “Árbol de la Vida”. Así deberías visualizarte, parado en medio de la Llama Violeta que invocas diariamente en el nombre de la Presencia YO SOY y de tu Santo Ser Crístico para purificar tus cuatro cuerpos inferiores, en preparación para la unión de tu alma con el Amado, tu Santo Ser Crístico.
La figura inferior está rodeada por un Tubo de Luz proyectado desde el Corazón de la Presencia YO SOY en respuesta a tu llamado. Es un cilindro de Luz Blanca que sostiene un campo de fuerza de protección 24 horas al día, siempre y cuando lo protejas con armonía.
La Llama Trina de la Vida es la Chispa Divina enviada desde la Presencia YO SOY como el don de la vida, la conciencia y el libre albedrío. Está sellada en la Cámara secreta del corazón para que, a través del Amor, la Sabiduría y el Poder de la Divinidad anclada ahí, el alma pueda cumplir con su razón de ser en el plano físico. También llamada la Llama Crística y la Llama de la Libertad, es la Chispa de la Divinidad del hombre, su potencial para alcanzar la Cristeidad.
El Cordón de Plata (o cristalino) es la corriente de vida que desciende del Corazón de la Presencia YO SOY al Santo Ser Crístico para nutrir y sostener (a través de los Chakras) al alma y a sus vehículos de expresión en el tiempo y el espacio. Es a través de éste cordón “umbilical” que la energía de la presencia fluye, entrando al ser del hombre por la coronilla y dando ímpetu para la pulsación de la llama trina así como del latido del corazón. Cuando termina un ciclo de la encarnación del alma en la Materia-forma, la Presencia YO SOY retira la Llama Trina al nivel del Cristo, y el alma, vestida con los ropajes etéricos, gravita al nivel más alto de logro donde recibe enseñanza entre encarnaciones, hasta su encarnación final, cuando la gran ley decrete que no saldrá más.
La Paloma del Espíritu Santo que desciende del Corazón del Padre se muestra justo por encima de la cabeza del Cristo. Cuando el Hijo del hombre se viste con la Conciencia Crística y se convierte en ella como lo hizo Jesús, se une con el Santo Ser Crístico. El Espíritu Santo se posa sobre él y las palabras del Padre, la Amada Presencia YO SOY, son pronunciadas: “Éste es mi Hijo Bienamado, en el cual me complazco” (Mateo 3:17).